Sin influenza en las calles
Martes, 19 de Mayo de 2009 13:24
Es necesario mencionar que se detectaron algunos casos que requerían atención médica, mismos que tuvieron una canalización y seguimiento adecuado, pero éstos estaban relacionados al daño orgánico que estos jóvenes tienen debido al modo de vida que llevan en las calles, así como con la insuficiente atención médica a la que tienen acceso.
Durante las casi dos horas de espera, cuando llegaron los paramédicos de la Cuz Roja hicieron la valoración de signos vitales y concluyeron que el joven no requería hospitalización, por lo que sugirieron llevarlo a consulta externa a la unidad médica más cercana.
Momentos más tarde acudió una unidad del servicio del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) y después de tomar signos vitales llegaron a la misma conclusión, el joven requería un espacio para seguir un tratamiento y revisión médica, por lo que sugirieron canalizarlo a uno de los albergues pertenecientes al Instituto de Asistencia e Integración Social (IASIS).
Es necesario expresar que no sólo durante la campaña de salud, sino en el trabajo cotidiano de SoS en las calles, se han hecho evidentes las carencias que en materia de Salud Pública existen en la Ciudad. En esta ocasión, con motivo de la campaña ratificamos que esto es una situación no es circunstancial por la alerta sanitaria, sino que es constante.
Alrededor de casi 3 horas de espera llegaron al lugar paramédicos del ERUM quienes al tomar signos vitales informaron a las educadoras que sería necesario canalizar a la joven a un hospital, en donde permaneció alrededor de 17 horas y fue dada de alta por encontrarse ya estable. Actualmente la joven se encuentra con acompañamiento educativo de El Caracol donde se recupera y se le facilitan condiciones para la atención del consumo de sustancias.
Estos casos hacen evidente que no hay suficientes unidades de emergencia que respondan a los casos presentados, así mismo la capacidad en el cupo dentro de los hospitales no responde a la demanda real de la población en general y por otro lado falta sensibilización por parte del personal médico que atiende los casos de la población callejera, ya que, en algunas ocasiones llegan a manifestar actitudes discriminatorias al atenderlos, ya sea por su apariencia o condición social.








